[Poemas] Cristóbal Godoy Bastías


Es hora

Las aves vuelan intentando encontrar el empíreo
Y mis ojos, clavados en tu beldad,
Sueñan el trabajo de contar las estrellas.

Huesos yacen sobre una esencia corrompida,
Mas justo es mi dolor,
pues me he dedicado
a ser un desgraciado con gracia.

Es cierto que mi boca se enmohece
Y en mi hombro descansa
un cuervo que no me dejará nunca.

Del árbol en el que mi cuerpo reposa,
Cae una seca, amarillenta y oscura hoja,
Se pone a descansar en mi regazo
Pero el viento se la lleva junto a las aves.

El paisaje pinta mis castañas pupilas,
De pronto un saco de huesos se me acerca,
Dice que es hora de pudrirme junto a los sueños
Que alguna vez un alma humana deseó.


Conce

Antes caminaba
Por el centro de Conce
De la mano de mi madre,
Tal vez comiendo un dulce
Y con el destino que elegía ella.
Hoy, camino solo,
Con un amargo amor en la garganta
Y sin saber
A dónde me dirijo.



Libaciones para la vida

Si el licor cae en forma de lluvia y embriaga mis ojos,
permíteme entrar
y drogarte con hermosas palabras.
Déjame describir cuántos dientes posees,
—tal vez se te haya caído uno peleando contra la vida—
Haz crecer un árbol en tu cabeza
y permite que una desorientada ave
se pose a descansar y a vivir en ti.
—También ten cuidado
que puede venir la muerte disfrazada de canción.
Te besará y meterá sus dedos en tu garganta
hasta que vomites flemas de rencor
y acabes bebiendo lágrimas de un infante—
Y colgado en tu altar, te grito:
¡No ahogues más tu llanto entre las rocas,
no abraces más a la soledad,
no beses más a la melancolía,
no te acuestes más con la nostalgia
y dale de beber un poco a la alegría!



Cristóbal Godoy Bastías (2001). Nació en Talcahuano, Región del Biobío. Publicó un plaquette de poesía titulado «A riesgo de parecer miserable» (2019) con la Editorial Cola de Gato. Actualmente está estudiando Psicología en la Universidad Andrés Bello en Concepción.