[Poemas] Conny Asfura





Casi al amanecer

Era como el desgarro del alma,
con fiebre bajo los huesos
e ideas amarillas bajo los pensamientos.

Me estaba desprendiendo de su recuerdo,
pero el hedor de su carne era más fuerte,
me retorcía,
me endemoniaba el ser.

Extrañamente, había vuelto a la cordura,
pero a veces era la misma nostalgia
enloquecida por los recuerdos,
por su sexo.

No existe algo peor que acostarse bajo un sauce
y desprenderse del alma;
pierdes la cabeza,
pierdes,
pierdes inmediatamente la razón,
te aniquilas,
te sometes a la locura,
al entierro.

¿Cómo volver después de haber perdido el conocimiento?
¿Cómo volver con una piedra de la locura en la cabeza?



Algo parecido

Era como volver,
probaba el tabaco de sus labios,
y parecía un recuerdo cercano.

Aún tratando mi cariño,
me vi feliz al releer sus ojos;
era tal como lo recordaba,
pero más roto,
rotos.
Me hacía arder con su locura,
y todo parecía ser una vil ilusión.
Era casi invierno,
estábamos solos
y la carencia nos hundía.





Entre mí y demonios

Era encontrarme,
reencontrarme
y llevarme conmigo a mi locura.

A veces, perdida intento redefinir mi consciencia,
el sentido semiabsoluto,
racionalizar el sentimiento atacado por la demencia,
y de una forma casi demoníaca,
calmar mis carnívoros,
aniquilarlos.

Los ojos pesan a la hora del té
y la herida es el motivo desgarrante de la fuerza.





Poetas malditas

¿Quién es Baudelaire al lado de nuestras voces?
Nadie nos advirtió del costo de tener senos y que al caer la noche nos atacarían los feroces lobos hambrientos. ¿Qué condena es la nuestra después de que nos despojan?
Nos llaman perras al amanecer, perras de culpa, perras de deseo, perras de seducción, sus perras, ¡nadie nos advirtió!
De nuestras voces se desprende nuestro miedo, vergüenza ajena, lágrimas retenidas, y después de la espera, nos convertimos en lo que realmente somos, en perras justicieras, en perras malditas.
Ya bien lo decías,
Inés del alma mía,
¡hombres necios!
aquellos crueles y feroces,
depredadores del cuerpo y alma,
que culpan a la mujer sin razón,
¡sin ver que son la misma seducción,
de lo que nos culpais!
¡Nadie nos advirtió!





Conny Asfura (Los Angeles, 1999) Estudiante de Pedagogía en Lenguaje y Comunicación en la Universidad Católica de Temuco. Artista aficionada. Escribe en Wattpad donde ha publicado cuatro poemarios, también pinta y ha realizado diversas exposiciones de sus trabajos, una de ellas en la Biblioteca Viva de Los Ángeles en el año 2018, donde expuso sus pinturas y realizó una presentación de poesía musicalizada junto a artistas locales. Amante de las artes, la expresión de los sentimientos y el humanismo. Le atribuye importancia a la cosmovisión femenina a través de su propia historia de vida, en sus obras deja entrever al corazón como motor de las emociones y del alma, y a la razón, como expresión de los interminables pensamientos de la mujer.